GO CUOTAS (3 cuotas con tarjeta de debito) 3 Cuotas sin interés en tus compras 10% Off con transferencias GO CUOTAS (3 cuotas con tarjeta de debito) 3 Cuotas sin interés en tus compras 10% Off con transferencias GO CUOTAS (3 cuotas con tarjeta de debito) 3 Cuotas sin interés en tus compras 10% Off con transferencias GO CUOTAS (3 cuotas con tarjeta de debito) 3 Cuotas sin interés en tus compras 10% Off con transferencias GO CUOTAS (3 cuotas con tarjeta de debito) 3 Cuotas sin interés en tus compras 10% Off con transferencias

Nuestra historia no empezó en una tienda, sino en un sueño compartido. En 2015, dos jóvenes de 20 años —Lucía y Sheuen— decidieron apostar por lo que más los apasionaba: crear con las manos. Sheuen, heredero de una tradición familiar de artesanos, comenzó a formarse en el oficio y pronto me invitó a sumarme. Así, juntos recorrimos ferias como San Telmo y Caminito, llevando nuestras primeras piezas hechas a mano, con el corazón latiendo detrás de cada detalle. Cada venta era más que un intercambio: era la oportunidad de contar nuestra historia.

Pero esta historia tiene raíces profundas. La artesanía corre por nuestras venas.
Gaby, mamá de Sheuen, es artesana desde sus 20 años. Recorrió el mundo creando piezas únicas en macramé, alpaca, coco y hoy en joyería. Su creatividad y amor por el oficio nos inspiran cada día.
Los abuelos llevan más de 50 años trabajando el cuero, participando en ferias y ganando premios, incluso en la reconocida Feria del Poncho. Ellos nos enseñaron que cada pieza cuenta una historia y que el verdadero valor está en lo hecho con las manos y el corazón.

Somos una familia que vive y respira arte. Cada pieza que hacemos tiene detrás generaciones de saberes, historias y manos expertas. No es solo joyería: es tradición, es identidad, es la unión de quienes creen en la belleza de lo auténtico.

Con la llegada de la pandemia, nos reinventamos. Creamos nuestra tienda online, diseñamos nuevas colecciones, exploramos piedras y materiales, y dimos vida a nuestro universo digital en Instagram. Lo que nació como un proyecto íntimo se transformó en una marca con identidad propia, que sigue creciendo sin perder la cercanía del primer día.

Hoy, ocho años después, seguimos creciendo juntos como una gran familia creativa.
Detrás de cada pieza hay trabajo en equipo, mates compartidos, risas y sueños que se entrelazan. Hay sonidos y aromas que nos acompañan: el golpe del martillo sobre el metal, el aroma del cuero recién trabajado, la luz que se refleja en cada piedra antes de convertirse en joya.

Cada integrante aporta su talento para que la magia suceda:

  • Cata, nuestra voz en redes y modelo, que transmite la esencia de cada colección con frescura y autenticidad.
  • Nai, quien captura la magia detrás de cada pieza con su mirada fotográfica, convirtiendo detalles en emociones.
  • Sere e Ingrid, que hacen que nuestras ideas lleguen a más corazones con su creatividad en publicidad.
  • Dulqui y Lulu, las mentes detrás de la estética visual, que dan color y forma a nuestro universo gráfico.
  • Sheuen, programador y cofundador, que convierte los sueños en realidad digital.
  • Lucía, cofundadora y gestora, que mantiene todo en equilibrio para que la magia fluya.
  • Gab, nuestra orfebre, que con sus manos expertas transforma materiales en joyas únicas.
  • Y los abuelos, las manos detrás del cuero y la pintura, que nos recuerdan cada día de dónde venimos.

Cada colección es el resultado de un trabajo colectivo, donde conviven diseño, estética y estrategia. Creemos en el valor de lo hecho a mano, en la belleza de los detalles y en el poder de contar historias a través de cada pieza.

Somos más que una marca: somos una familia que crea con el corazón.